miércoles, 18 de mayo de 2016

HILANDO MOMENTOS


"Mira con cuidado porque lo que verás no es lo que acabas de ver"

Vivir, menuda aventura. Cada día es tirar de un hilo entre tantos. Decisiones, posibilidades, caminos. Elecciones continuas, muchas de manera consciente, otras parecen que no lo son.

Cuantos hilos, qué difícil resulta a veces y otras los hilos se posan en tu mano. A veces hay que buscar para estirar. Los hilos son de todos los colores, tamaños, más liados o menos. Hay quien hace nudos y une hilos para conseguir una buena madeja, pero cuando menos te lo esperas se forman enredos y el caos se materializa, tal vez la mejor opción es tirar de cada hilo, uno por uno. En el epicentro de esa madeja parece haber algo valioso, pero y si eso que busco está en cada tirón de hilo.

Los hilos son el camino de regreso, la llegada, la parada, el paisaje y el destino. Esos hilos son la vida. Y en cada uno se halla una fibra de la felicidad. Tal vez la pregunta sea qué es la felicidad.

Cuando era más pequeña me consideraba infeliz, no era capaz de apreciar todo lo bueno de mi vida, que era mucho, lo malo nublaba todo lo demás y vivía entre alegrías y penas. Con los años mi vida ha cambiado mucho y sigue habiendo pequeños problemas, supongo que siempre habrá algo, pero gracias a que sé lo que es estar triste y hundida, he aprendido a disfrutar más de los buenos momentos.

Para mí, antes la felicidad era tener una vida perfecta, pero con los años llegué a la conclusión de que nunca tendría una vida perfecta, así que comencé a valorar todo lo bueno e intentar mejorar lo menos bueno. Bajé el listón que yo me había autoimpuesto y ahora mi felicidad es algo más sencillo. alcanzable, cotidiano, es algo de  "andar por casa".

Mi felicidad se transformó, dejó de ser un concepto y se materializó en actos, a simple vista insignificantes.

La felicidad es vivir y en ese preciso momento que te sientes bien, respirar, sonreír y pensar "ahora soy feliz". En un paseo, en un día en familia, en una carcajada, en un buen plato de comida, un día lluvioso, un gracias, un abrazo, un logro, un fracaso, está en todo, a veces invisible, rompí expectativas y comprendí que cada paso es necesario, no se trata de llegar a una meta, más bien es disfrutar de esa zancada, ese salto o ese momento de quietud. Algún día miraré atrás y veré mi pasado como una película en la que cada detalle es necesario para llegar a donde estoy. Tal vez la actitud es escarbar cada día y de lo peor buscar lo positivo. Todo tiene fundamento como para poder encontrar pequeños trozos de felicidad en miles de detalles que, aparentemente, son cotidianos.

Así que yo pienso que mi felicidad es una simbiosis entre detalles y giros de perspectiva. Y así vivo con muchos sueños, utopías, anhelos, proyectos…pero buscando momentos felices enmascarados, y también aquellos que no se buscan porque invaden como el viento que despeina. instantes que suman y cuando lo uno todo, pienso lo afortunada que soy, lo agradecida que me siento porque la vida es una consecución de momentos en los que pueden ser lo que quieras que sean porque el filtro que lo cambia todo es la mirada.


Sed felices (:

viernes, 6 de mayo de 2016

Palabras gritadas (2): HIPOCRESÍA GLOBAL

Pongamos una balanza, a un lado millones de euros, al otro una persona, "solo" una vida.
Hay gente que elegiría el lado del dinero porque tiene más valor. Para mí, y mucha más gente, una vida no tiene precio. Hay una frase que me gusta y dice así: “Se compra lo que tiene precio. Lo que tiene valor, se conquista”.

Se habla de atentados grandes y atentados pequeños: 10, 50, 100 muertos. Cuando dicen una muerte yo pienso en tragedia, para mí una vida tiene muchísimo valor. Parecerá utópico, pero defender la vida es lo más básico, una vida menos, es una historia truncada, una familia rota, un vacío en su entorno, una oportunidad menos en una persona que dejó de vivir.

Todos los días mueren miles de personas injustamente por miles de razones, pero muchas son por causas injustas y evitables por decisiones de otros. Víctimas de guerras, de atentados, de hambre, de enfermedades con cura pero sin vacunas ni medicamentos. Cuántas muertes se pueden detener cada día, pero los que pueden hacer mucho hacen poco, me gustaría darme un paseo por las instituciones europeas, americanas, las grandes convenciones mundiales...A ver cuanto lujo y trajes caros veo por allí, mucho dinero. Nos dicen que aunque haya objetivos del milenio para acabar con los problemas globales, haya recursos para todos, cada día mueren personas a costa de otras. Me niego a conformarme a que esto así y no tiene solución, hay maneras de terminar con todo esto, pero no interesa porque se cae el sistema surrealista e insostenible que se ha creado de Bolsas con muchos ceros de cifras millonarias. Unos pocos muy ricos, una mayoría pobre. Empresas que solo piensan en producir, vender y ganar dinero. Gobiernos movidos por la economía y no por las personas.

Tristemente haya gente poderosa que se vaya a la cama con la conciencia tranquila, con la idea de que son personas de éxito, por haber logrado un sueldazo, una buena fortuna y una vida perfecta. Para mí, las personas de éxito son las que trabajan de sol a sol, hacen malabares para alimentar a hijos sin tener dinero ni comida, las personas que no tienen nada pero siguen soñando fuerte y no pierden la alegría ni las ganas de vivir. Cuanto nos queda por aprender de los más pobres. Tal vez no tengan dinero, pero en ellos abunda amor y aunque el amor no dé de comer, da para vivir.


Mi alma entera es un grito, y toda mi obra es el comentario sobre ese grito.

lunes, 25 de abril de 2016

Micro Palabras (12): LA MENTE COMO HOGAR

Últimamente hay algo que ronda en mi mente y, precisamente, es la mente. Es una habitación infinita en la que cabe todo: sueños, proyectos, fantasías, ilusiones, locuras, personas, ideas, verdades, mentiras, creencias, recuerdos, canciones, olores, imágenes, sonidos…Me quedo corta porque en ella cabe todo lo imaginable, todo lo abstracto de este mundo, todo lo soñado, todo lo vivido, todo lo que quieras echar dentro.

Hay personas de mente cerrada, no dejan que casi nadie entre y las ideas y creencias que hay ahí dentro se van pudriendo desprendiendo un olor que yo llamo “ancestralidad estancada”. Mientras que otras personas, mis favoritas, tienen una mente abierta, sin muros, donde dejan que todo entre y salga, con aires renovadores, una habitación que cambia de alfombras, de cuadros, de muebles, que está al día y siempre conserva su olor característico, la esencia. Esa gente que me gusta, le  gusta aprender, curiosear, leer lo que caiga en sus manos, conversar, enriquecerse del que tiene al lado, aún siendo muy diferente. Son personas que no entienden de razas, creencias, ideologías ni formas de ser para interactuar con otras personas, que no etiquetan, porque todos tenemos  razones para tener nuestra propia habitación a nuestro gusto. Y si esas personas si además de enriquecerse son optimistas, ya me encantan.

Yo hoy me pregunto cómo es mi mente, a veces viene bien una reforma profunda, otras con cambiar las bombillas o algo de la decoración es suficiente. Haz de tu mente, un lugar acogedor, un lugar personal, haz de tu mente, un lugar para ti, pero siempre con cerveza en la nevera por si vienen amigos.


No tengas tiempo para tener prisa (:

martes, 19 de abril de 2016

¿QUÉ SIGNIFICA ESTAR VIVO?



Si has invertido 30 minutos de tu día en ver este vídeo, seguro que no te has arrepentido. Gracias a Fran Russo que me ha mirado a los ojos y me ha dicho las palabras que justo ahora necesitaba. He aprendido mucho, más o menos todo ya lo sabía, pero él lo ha unido todo en un vídeo, y me ha arrancado sonrisas y hasta alguna lágrima con este mensaje lleno de esperanza.

Desde hace unos meses me pregunto cuál es el sentido de mi vida, intento marcar mis sueños, que al fin y al cabo son los vehículos que me llevan a ese objetivo, pero en la vida no hay destinos paradisíacos y felices, la vida es camino y la felicidad reside en cada paso firme que se dé con corazón, intentando hallar lo positivo del momento presente.

La vida es una prueba de amor. La mejor respuesta al odio es el amor. Me encanta desentonar, que la gente me diga que estoy loca que por qué soy tan caótica con tantos proyectos y tantas ilusiones, tantos planes y tantas ideas. Aparentemente mi vida parece un poco alocada e incoherente, pero detrás de cada decisión hay mucho reflexionado o tal vez un impulso rápido, que yo llamo corazonada. Esto sí que es incoherente, pero la vida es una simbiosis de reflexión e impulsividad, todo en su justa medida, a mí no me ha ido mal hasta ahora.

Ando perdida en esto de vivir, pero tengo claro cual es mi misión de mi vida. Siempre he creído que era dar; dar mi tiempo, mi talento, mi esfuerzo al servicio de una causa...pero, en realidad, no quiero dar, lo que yo deseo es darme. Quiero ser invisible, quiero ser un pequeño generador de cambio movida por amor.

Demasiado utópico tal vez, pero la utopía es el horizonte, nunca se alcanza, sin embargo, cada paso te acerca. No quiero escalar montañas ni atravesar mares, solo quiero caminar y dejar huella, siempre teniendo en cuenta que hay huellas que se borran con las olas.

Cada días más cerca de aquello que quiero ser, y ahora después de muchos años haciéndome la eterna pregunta de cual es mi razón de ser, poco a poco, gracias a muchas personas que han ido apareciendo en mi camino, puedo afirmar que siento una enorme ilusión al pensar que llevo una etapa andada, pero queda un largo camino por atravesar. Y solo pensarlo me llena de alegría, entusiasmo y una sensación inefable que a veces me hace cerrar los ojos, sonreír y sentirme amada por Dios, que me ha regalado la vida, y Él es un ejemplo de cómo vivir.

Siento que todo es posible porque la fe es un convertidor de imposibles en posibles. La vida no hay que batallarla con uñas y dientes y pisando a los demás para ser el mejor en algo, hay que batallarla con abrazos y sonrisas, miradas y un par de manos dispuestas a servir.

Sueño con que este mundo se ilumine de esperanza y la mejor bombilla para este gran alumbrado eres tú.
Sed felices (:

jueves, 7 de abril de 2016

Palabras gritadas (1): DINERO, DINERO Y MÁS DINERO

Hoy estreno nueva categoría para canalizar mis críticas a este mundo y a la sociedad, esta categoría se llamará “Palabras gritadas”. Hay situaciones que me llenan de rabia, impotencia y dolor, y quiero gritarlas fuerte. Quiero gritar injusticias, aquello que no me gusta  de este planeta de contrastes, desigualdades y contradicciones. Aprovechando que estudio periodismo, al final de algunas entradas dejaré los enlaces de aquellas noticias que me han llevado a escribir estas palabras que quiero gritar. Un pequeño proyecto dentro de mi blog que me llena de ilusión. Hay tanto que denunciar de ahí fuera que seguro que esta categoría menos literaria, pero más periodística, llenará mi blog de palabras para crear conciencia social o por lo menos un poquito de reflexión. La muletilla final de esta categoría: “Mi alma entera es un grito, y toda mi obra es el comentario sobre ese grito”.
Aquí va la primera entrada de “palabras gritadas”:

Hay días que me come la impotencia. Qué mundo es este, en qué momento la gente se ha anestesiado del dolor ajeno que se ve en el telediario, cómo hemos llegado a deshumanizar tanta vida y un trozo de papel que llamamos dinero es razón suficiente para infravalorar vidas, repito, vidas.

Muchas multinacionales tienen una responsabilidad social corporativa, pero no investigan como se consigue la materia prima de sus productos. Apple necesita cobalto para sus dispositivos, ¿cómo se consigue ese material? En minas en el Congo, gracias al trabajo de niños y adultos con jornadas laborales de 24 horas, en condiciones pésimas1. Nestle alimenta de chocolate a millones de niños del primer mundo, pero mucha gente no sabe que los sacos de cacao son transportados por otros niños en África2. Y así infinidad de ejemplos que ilustran este mundo de contradicciones.

Desarrollo dicen, el siglo XXI: la era digital. Desarrollo a costa de otras vidas, personas que han nacido en otros continentes y no tienen cabida en el primer mundo. Como le explicas a niño sirio que huye de la guerra, que los ricos de Europa no pueden acoger a su familia, que no hay asilo para ellos, que en Turquía, un país donde no se cumplen los derechos humanos y pueden mandarlos de nuevo a Siria3, supuestamente, sí tienen espacio. Y como no por medio de un gran acuerdo bilateral, siempre hay dinero.

Pero no miremos al Este, ahora al Sur: pateras, inmigrantes intentando saltar una valla. Mucha gente dice: “Es que si les dejamos entrar, esto es insostenible, todos vendrían”, pero alguien se pregunta hasta qué extremo habrán llegado para tener que abandonar a su familia, su país, cruzar un continente enorme como África, mendigar para poder pagar a una mafia para saltar una valla o lanzarse al mar. De verdad que nadie haría tal locura, si no fuese que ese viaje, es su única salvación. Elegir entre morir en sus países, morir el camino y si tienen mucha suerte una vida mejor en Europa. Se nos olvida pero buscan seguridad, poder vivir sin miedo.

Esas personas que ansían una vida mejor, son como tú y yo, con sueños, ilusiones, motivos para luchar, sin embargo no tienen la misma suerte que nosotros, han nacido en países difíciles, conflictivos, inseguros.

Esas personas piensan que en Europa está la felicidad, pero en realidad no está aquí, aquí la felicidad te la intentan vender embotellada, en un coche, en un bolso o en un buen reloj. Necesitas dinero, mucho dinero para ser feliz, pero cuando lo tengas todo, tal vez te des cuenta que la felicidad se mide en abrazos, miradas, en sonrisas, en momentos. No me cansaré de repetirlo, la felicidad está en los pequeños detalles, en lo cotidiano, en un paseo escuchando buena música, en un baño de espuma, en una conversación, en una tarde de lectura, en una carta en el buzón, en un "te quiero"…

Solo por un momento, olvídate de tu móvil, tu ropa, tus cosas y piensa en tus personas, en aquello que te hace sonreír fuerte automáticamente, en aquello que te mantiene vivo, con fuerza, aquello que te apasiona, aquello en lo que sueñas.

No te dejes llevar por lo superfluo. Intenta vivir con menos dinero y con más alma.


Mi alma entera es un grito, y toda mi obra es el comentario sobre ese grito.

Fuentes:


martes, 5 de abril de 2016

HILOS DE VIDA Y TIEMPO


[Escribí esta entrada escuchando esta canción en bucle, si quieres la puedes leer con esta música de fondo.]

Hoy siento vacío en el estómago, al principio he pensado que era hambre, pero después esa sensación se ha mezclado con la nostalgia, la incertidumbre y el miedo. Ando tan ocupada que pocas veces tengo tiempo para frenar, intentar mirar mi vida desde fuera y preguntarme algunas cuestiones importantes.

¿En quién me he convertido? ¿Cómo he llegado hasta aquí? ¿Hacia dónde ando? ¿Quién quiero llegar ser? Menudo vértigo vital da pensar en el futuro, sé que este se traza con cada paso. Lo que hoy haces te lleva a donde quieres estar mañana, pero siempre surgen dudas, ¿este será mi camino?

Me he puesto a hacer repaso de mi vida. Mucho lo vivido, con momentos maravillosos, la mayoría, pero también otros amargos. Todos necesarios para estar donde estoy, ser quien soy y  llevar la mochila que llevo, cargada de lecciones, recuerdos, olores, sonrisas, personas…

Qué grande es la vida, nos maneja como quiere: nos lleva, nos trae, nos mueve…creía ser dueña de mi vida, pero a veces me doy cuenta que no todo depende de mí. Mi entorno, el viento o el mar pueden marcar el ritmo. Siempre he pensado que nada es fruto del azar, que cada detalle, cada dolor, cada alegría y cada día tienen un porqué en el rompecabezas de mi vida.

Y mientras los días transcurren, más o menos rápidos, más o menos intensos, también pasa la vida que se enmascara de rutina a veces, de cambios constantes otras tantas. Y solo tengo hoy para vivir y mañana cuando me levante será un nuevo “hoy” y así día tras día, solo puedo vivir ahora porque vivir mañana es imposible.

En mitad del caos del tiempo, de minutos con complejo de eternidad y horas que parecen relámpagos, entre la relatividad del tiempo, me siento débil y pequeña. Vacilante  y pérdida.

Cada día hago y dejo de hacer muchas actividades, cada uno decidimos que se adapta mejor a nuestras posibilidades y gustos del presente. A veces nos gusta proyectar y apostar por el futuro y hacemos aquello que da beneficios a largo plazo, otras, pensamos a corto plazo en este momento, en disfrutar aquí y ahora. Y se complica cuando quiero encontrar el equilibrio de lo fructuoso y los “carpe diem” y hay que poner una balanza si esto que estás haciendo vale la pena, si sirve para algo, si me lleva a alguna parte, otras, es mejor mandar estas teorías a la mierda y hacer cosas sin sentido, olvidarte del futuro, de los problemas y disfrutar como si no hubiera mañana. Mañana ya se verá.
Qué maravilla es vivir, me gusta pensar que miles de hilos nos manejan y nosotros, ingenuos, vamos con la cabeza alta y pensando: “yo llevo las riendas”, pero ¿y si no es así?

 ¿Qué más da? Vive, disfruta, planifica, sueña, vuela con los pies en la tierra, camina con la cabeza en las nubes, pero sobre todo, levántate con una sonrisa de oreja a oreja e intenta afrontar el día como si un sol radiante estuviera sobre ti, puede que haya nubes, y hasta chaparrones, pero lucha para qué ni un vendaval pueda contigo.

Vale la pena dejarse llevar, vale la pena luchar por lo crees, vale la pena dejarse la piel, vale la pena ser uno mismo, vale la pena vivir.



 Sed felices (:

lunes, 28 de marzo de 2016

Micro Palabras (11): EL BAILE DE LA VIDA

Ya van 19 años de aprendizaje, de lucha, de vida. Me he parado a pensar que saco en claro de todo lo vivido y aprendido, reflexionado y conocido. Aquí lanzo alguna de esas "lecciones vitales".

Las opiniones ajenas tienen importancia si vienen de alguien que me quiere, si son negativas me quedo con los constructivo. No importa la cantidad, sino la calidad de personas que me rodean. La transparencia y la autenticidad son las mejores compañeras de viaje. Se llega más lejos con entusiasmo, pasión, optimismo y una sonrisa. Doy mucho valor a los abrazos, son algo tan simple, pero que transmiten tanto, que los considero inefables.

Perdonar es difícil pero reconforta al alma. La felicidad reside en los detalles más insignificantes del presente. La vida transcurre de una manera que siempre descoloca. A veces, los planes son rotos por sorpresas que hacen sonreír.Vale la pena ser inconformista y luchar por lo que se cree. Compartir es sumar vida. Y por último y tal vez lo que más me ha costado aprender es que no hay nada como ser uno mismo, con el tiempo ya no me sorprenden las personas ricas de dinero, sino las personas ricas de alma y corazón.

La vida es un camino lleno de “Todo”. Todo llega, Todo pasa y Todo sucede por alguna razón. Por eso cada día me preocupo menos, exijo menos a los demás, pero más a mí misma y sobre todo intento ser más agradecida.


Al fin y al cabo, el baile de la vida es breve, a veces, con pasos complejos, y otras, tan solo hay que dejarse llevar disfrutando el momento. Ahora pretendo luchar más por mis sueños e ideales, sí, soy utópica y un poco alocada, pero somos muchos los “locos-utópicos” que nos gusta ir a contra corriente y apostamos por vivir diferente.

No tengas tiempo para tener prisa (: